Después de casi 20 años de reivindicación a través de los medios de comunicación, instituciones políticas, organizaciones federativas e interpretaciones legales, la Copa España Libre recibió finalmente el reconocimiento de oficialidad con carácter excepcional de la Real Federación Española de Fútbol bajo la denominación de Copa Presidente de la República/Copa de la España Libre, como una competición singular, cuyo campeón en la única edición disputada, la de 1937, fue el Levante FC, de Valencia.
El documento con que la RFEF anunció su decisión fue literalmente el siguiente:
La Junta de la RFEF reunida en fecha 25 de marzo de 2023 y tomando en consideración los siguientes aspectos:
1. Con fechas 20 y 24 de octubre de 2019 el Club Levante Unión Deportiva SAD y la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana ponen en conocimiento de la RFEF una serie de hechos de carácter deportivo y solicitan el reconocimiento de la Copa Presidente de la República (también denominada Copa de la España Libre) disputada en Barcelona en la fecha 18 de julio de 1937 entre los equipos del Valencia y el Levante Football Club y de la que salió vencedor el Levante Football Club.
2. Que a partir del análisis de la documentación aportada y del conjunto de la hemeroteca no está sujeto a discusión la veracidad de los hechos.
3. Que se toma en consideración, entre otros, los acuerdos del Comité de FIFA de los días 6 y 7 noviembre de 1937 celebrado en París, así como los acuerdos adoptados por la FIFA en Calcuta el 27 de octubre de 2017.
4. Que la RFEF reconoce la excepcionalidad del momento y el contexto de guerra civil en el que se desarrolló dicho campeonato.
5. Que en atención a lo previsto en la letra o) del artículo 5 de los Estatutos de la RFEF es competencia de la misma desarrollar aquellas actividades que sean en beneficio de los diversos estamentos del fútbol en España, entre los que se incluye como no puede ser de otra manera la memoria histórica en el contexto del fútbol.
6. Que en atención a lo previsto en el Título XXIV del Reglamento General de la RFEF y más específicamente lo contemplado en el artículo 115 de dicho Reglamento en cuanto a órganos competentes para otorgar distinciones y recompensas a aquellas entidades que lo merecieren.
7. Que de acuerdo con los principios recogidos en el preámbulo de la ley 52/2007 de 26 de diciembre por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución y violencia durante la guerra civil y la dictadura y lo previsto en el apartado 2 del artículo 1 de la misma ley, “Mediante la presente Ley, como política pública, se pretende el fomento de los valores y principios democráticos, facilitando el conocimiento de los hechos y circunstancias acaecidos durante la Guerra civil y la Dictadura”.
Se acuerda
Reconocer la oficialidad de la competición Copa Presidente de la República/Copa de la España Libre y conceder la distinción de Campeón de la Copa Presidente de la República/Copa de la España Libre del año 1937 al Club Levante Football Club.
Estos siete puntos son la base jurídica e histórica sobre la que se articula el reconocimiento.
Con ello, el entonces presidente de la RFEF, Luis Manuel Rubiales, ponía broche final a la reivindicación histórica que venía reclamando el club heredero de ese Levante FC, el actual Levante UD, a través de Emilio Nadal, responsable del Departamento del Patrimonio Histórico del Levante UD. La oficialización se culminó el 31 de marzo de 2023 con la protocolaria entrega del trofeo al capitán del equipo, Vicente Iborra, por parte del presidente de la RFEF, en el estadio Ciudad de Valencia ante su afición que vivió una de las noches más emotivas de la historia del club.
Esta solución, la oficialidad de la competición y de su vencedor sin equipararlos con el Campeonato de España/Copa del Rey, resolvió con acierto la antigua polémica surgida desde su reclamación, ya que aprovechando el texto de la Ley de Memoria Democrática 1, se premiaba el esfuerzo que en aquellos tiempos tan complicados hizo la gente del fútbol. Fue un reconocimiento al mérito de unos deportistas que, como bien señala el Levante UD en su página La Copa es nostra dentro del Museo Virtual levantinista2, llegaba después de una espera de 86 años.
Son 86 años, un recorrido larguísimo, que es necesario repasar. Con ello se podrá entender mucho mejor el significado de los puntos 2 y 3 del acuerdo federativo.
Porque se toma mayo de 1937 como punto de referencia de inicio de este proceso de reconocimiento, cuando José Rodríguez Tortajada, presidente incautador del Valencia FC, promovió y gestionó la creación de una nueva competición3 que mantuviese en activo a los equipos profesionales de la zona republicana. No fue una tarea fácil, tanto desde el aspecto deportivo como político.
El 28 de mayo de 1937 el Gobierno de la República Española creó el Consejo Nacional de Cultura Física y Deportes4 dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad, una institución entre cuyos fines estaba desmontar el deporte profesional, especialmente el fútbol. Prueba de ello fue la orden de la Dirección General de Seguridad de Valencia por la que se suspendió la celebración del partido Valencia-Gerona de la sexta jornada de la Copa España Libre, con el campo de Mestalla lleno de público, aunque ese mismo día sí permitió que se celebrasen otros eventos deportivos en la ciudad5.
Ese Valencia-Gerona se tuvo que jugar en Barcelona, en el estadio de Sarriá, igualmente que la final, disputada el 18 de julio de 1937, porque la Dirección General de Seguridad de Valencia mantenía la prohibición sobre eventos deportivos en la ciudad. Las crónicas consultadas señalan que el partido entre los dos equipos valencianos no atrajo al público barcelonés; tampoco estuvieron en el palco directivos de relevancia, pese a que en El Mundo Deportivo se presentó como una verdadera final del Campeonato de España, o sea, la Copa6. Ni se entregó ningún trofeo al finalizar el partido, porque no lo había. Eso no impidió que aquel día el Levante FC firmase lo que 83 años más tarde sería reconocido como su logro deportivo más importante de toda su historia.
El 1 de agosto de 1937 se volvieron a citar Levante FC y Valencia FC en el campo de Mestalla. Finalmente la Dirección General de Seguridad de Valencia había levantado la prohibición sobre los eventos deportivos. Se presentó el encuentro como una especie de repetición de la final para disfrute del aficionado valenciano7. Volvió a ganar el Levante FC, esta vez por 4-2. El Levante marcó sus cuatro goles, por medio de Martínez Catalá, Gaspar Rubio y el gijonés Fraisión 2, en la primera parte, mientras que el Valencia, que introdujo importantes novedades en su alineación, redujo la desventaja con dos goles de Amadeo, el primero justo antes del descanso, aunque en otra crónica se indica que los dos tantos se marcaron en la continuación.
Ya el 8 de agosto de 1937 se entregó el trofeo al campeón. Se cerraba la temporada con un partido de confraternidad entre el Levante FC y Gimnástico FC, presentado como Homenaje al campeón de la Copa España Libre. Fue una fiesta que acabó con un 4-4 que satisfacía a todos. Los jugadores José Rubio y Nieto, que habían defendido al Levante durante la Copa España Libre, volvieron a jugar con el Gimnástico, que además contó en este encuentro con los valencianistas Conde y Vilanova.
Queda, no obstante, una cuestión pendiente de que algún día se pueda resolver: el origen del trofeo, ya que no se ha podido confirmar en ningún documento oficial que procediese de la presidencia del Gobierno de la República. También llama la atención que en los anuncios en la prensa de los últimos partidos se resalte el título de la competición como Copa España Libre, sin ninguna alusión al Presidente de la República.
En noviembre de 1937 Ricardo Cabot declaró ante el Comité Ejecutivo de la FIFA8 que durante la temporada 1936/37 no se había disputado ninguna competición oficial en España. Sus palabras eran la confirmación oficial desde la propia Federación Española de Fútbol, leal a la República, de que la Copa España Libre no había sido un torneo oficial de ámbito nacional, como así había adelantado la circular emitida el 29 de septiembre de 1936 por la propia FEF9.
Posteriormente, ya en julio de 1939, la franquista Federación Española de Fútbol, a la hora de reorganizar el fútbol español, tomó como punto de referencia las clasificaciones vigentes habidas el 18 de julio de 193610, por lo que quedaron anulados todos cambios de categoría producidos durante la Guerra Civil. Esta decisión solo repercutía en los ascensos y descensos de campeonatos regionales, los organizados por las distintas territoriales, tanto en la zona republicana como en la franquista. Esta medida no afectaba en absoluto a la Copa España Libre, ya que las disposiciones adoptadas en 1939 se referían a las categorías y cambios de división, ascensos o descensos, de los campeonatos regionales.
Eso no evitó que cayese en el olvido. Hay diversas hipotéticas causas, más o menos fáciles de entender. Una posible explicación es que el nombre de Copa España Libre no gustase entre los vencedores de la guerra, pues aludía a un mensaje bélico republicano que defendía la España libre de la España fascista. También es cierto que el Levante FC dejó de existir como tal, ya que en agosto de 1939 se fusionó con el Gimnástico FC para dar lugar a un nuevo club, la Unión Deportiva Levante-Gimnástico, la UDL-G o el Udelage, como popularmente empezaron a llamarle, que poco después simplificó el nombre a Levante UD. Entonces sus aspiraciones se volcaron en el futuro, en construir un club fuerte que ascendiera a la Primera División y compitiese con su vecino, el Valencia FC, de forma similar a las rivalidades que había en Madrid, Barcelona o Sevilla. Valencia era la tercera ciudad de España y tenía suficiente potencial económico y deportivo como para proyectar al máximo dos equipos al mismo tiempo. Una tercera causa se debe a algunos historiadores locales. Tanto los que reescribieron la historia del Levante como la del Valencia, al llegar a julio de 1936 daban un salto en el tiempo para reemprender su relato en agosto de 1939. Según ellos, ¡no había nada que contar!
El Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español, en marzo de 1989, llegado el momento de repasar las competiciones nacionales, al investigar la temporada 1936/37, recuperó la memoria de los dos torneos más importantes disputados en la zona republicana: la Liga del Mediterráneo y la Copa España Libre11. Fue una exposición muy somera, pero lo suficientemente minuciosa como para esclarecer las circunstancias que daban forma a su naturaleza. Se hacía bajo unas premisas objetivas, siguiendo las pautas de la historiografía internacional de manera independiente a cualquier ideología política. Eran los mismos criterios que la FIFA había aplicado, a instancias de la International Federation of Football History and Statistic, para el reconocimiento histórico de competiciones nacionales y de partidos internacionales entre selecciones nacionales absolutas12: solo las federaciones de ámbito nacional tienen competencia para organizar competiciones de ámbito nacional.
En el seno del Levante UD se mantenía entre los mayores un recuerdo que cobraba tintes de leyenda para los más jóvenes, casi incrédulos: el Levante había ganado la Copa de la República durante la guerra. Y ese relato se aderezaba con un tinte victimista, echándole el oropel de que el franquismo había obligado a olvidarlo. Aun así, la copa fue exhibida en 1966 y en 1990 en sendas exposiciones dedicadas al Levante UD. Hasta que reapareció el trofeo, que reposaba confundido entre otros en las estancias del club. Copa España Libre – 1936-37 – Levante F.C. – (Campeón) era la grabación que identificaba la recompensa recibida tras ganar esa competición perdida en el tiempo13. El siguiente paso obligatorio fue reunir toda la información posible que ayudase a tener el conocimiento más completo del tema. Y ahí se dieron los primeros pasos en falso.
Porque se acudió a dar por válida la versión victimista, la de la represión franquista que había borrado el torneo del palmarés de la Copa de España. Entre esas versiones figuraba la del reconocido periodista deportivo Julián García Candau, que equiparaba la Copa España Libre de 1937 con la primera Copa del Generalísimo de 1939, a partir de un supuesto agravio comparativo originado por el triunfo fascista en la Guerra Civil14. Su argumentación partía de considerar que la Copa España Libre había sido organizada expresamente por la FEF republicana, lo que constituye un error importante.
Aun así, se presentaba una versión muy atractiva para ciertos políticos, que solo se acercan al fútbol cuando les interesa. Sin mediar una investigación documental suficiente, resaltaron y aumentaron con más errores históricos el relato victimista15 hasta llevarlo al Congreso de los Diputados a través de la señora Isaura Navarro, diputada de Esquerra Unida, que presentó el 4 de diciembre de 2004 una proposición no de ley en la que reclamaba al Gobierno el reconocimiento de manera oficial que el Levante UD había ganado la Copa de la República de 1937. Esa proposición no de ley fue aprobada, tras incorporar una enmienda transaccional el 3 de octubre de 200716 en la que se proponía a la RFEF investigase la realización del Campeonato de Copa de 1937.
Enterada la RFEF de esa proposición no de ley y siendo presidente de la misma Ángel María Villar, tomó la responsabilidad de documentarse debidamente. La Federación se puso en contacto con CIHEFE que facilitó un informe17 donde se tenía en cuenta los criterios de la FIFA y de la IFFHS para el reconocimiento de oficialidad de una competición. Un informe independiente, libre de tendencias políticas, perfectamente documentado donde se hacía constar la reglamentación vigente en 1937, la misma que entonces, desde la Federación fiel a la República, se había aplicado durante el desarrollo de la Copa España Libre. El informe, resumido en pocas frases indicaba que la FEF había suspendido las competiciones oficiales y, en consecuencia, no hubo ni Liga, ni Copa. Así, la Copa España Libre, que no había sido organizada por la Federación, no era un Campeonato de Copa oficial.
Finalmente la FEF incluyó en el orden del día de la Asamblea General del 15 de julio de 2009 la respuesta al proyecto no de ley. Fueron los clubs de España los responsables de validar ese informe a través de una votación, siguiendo la normativa federativa. Y se ratificó la decisión tomada en septiembre de 1936 y comunicada de forma presencial a la FIFA en noviembre de 1937: la FEF no organizó ninguna competición oficial, no hubo Copa y, por lo tanto, tampoco hubo campeón. Así lo presentó la RFEF en su página web18:
Tal decisión provocó una profunda división entre quienes defendían el rigor de una investigación debidamente documentada e independiente y quienes, no aceptando la respuesta federativa, buscaron desacreditar tanto a la Federación, especialmente a su presidente, como a CIHEFE. Lamentablemente CIHEFE tuvo que soportar esos ataques por parte de un sector de la prensa que demostraba desconocer el contenido del informe19. En esos artículos periodísticos, no se aportaban pruebas ni se rebatían ni uno solo de los argumentos de CIHEFE; el rechazo partía de tildar a la asociación de reaccionaria y fascista por haber emitido un informe que desmontaba la reivindicación de su carácter oficial. Sin embargo, ninguno de los periodistas que difamó a CIHEFE mostró ningún interés en ponerse en contacto con la entidad.
Tras el portazo federativo, dentro del Levante UD en un principio se dejaron llevar por esa reacción politizada. Pero, justo es señalarlo, poco a poco fueron moldeando en otra dirección su estrategia reivindicativa. Emilio Nadal supo entender la situación y enfocó su trabajo en la línea de las reglamentaciones y principios jurídicos. La Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana se sumó a la reivindicación20, aunque sin aportar documento alguno que la vinculase con la organización de torneo en 1937, algo que hubiese permitido esclarecer mucho mejor los hechos. Cierto fue que las actas de la FIFA no le favorecían ni los nuevos argumentos presentados, como la duplicidad federativa, apoyaban directamente su causa, pero en líneas generales fue su gran acierto este cambio de planteamientos pues dejaba de lado la versión victimista que había predominado hasta entonces21. Y llegó su momento con la interpretación de la Ley de la memoria democrática, con intervención del Consejo Superior de Deportes para que su línea argumentativa siguiese avanzando. Pese a todo, no se pudo evitar que las interferencias políticas, siempre que pueden obtener el más mínimo rédito, reapareciesen22.
Entonces la Copa España Libre volvió al despacho del presidente de la RFEF, en esos momentos Luis Manuel Rubiales. Sobre él recaía un condicionante más: había sido jugador del Levante UD y nunca había ocultado su compromiso con el club. Debía tomar una decisión difícil de cuadrar teniendo en cuenta el reglamento: por muy presidente que fuese, para revocar una decisión asamblearia como la del 15 de julio de 2009 era necesario que la misma asamblea volviese a votar la misma propuesta y tuviese diferente resultado. Le llevó tiempo encajar la reivindicación dentro de las normativas23.
Pero la cuestión ahora se planteaba desde otro punto de vista: se trataba de que la Federación, desde su Junta Directiva, reconociese el rango de oficialidad a una competición, que no había organizado, atendiendo a las circunstancias extraordinarias en que se desarrolló. Desde Cuadernos de Fútbol ya se había apuntado que esa posibilidad existía, dadas sus condiciones históricas24, aunque se corría el riesgo de extender la oficiliazación a cualquier otra competición que se hubiese disputado por aquellas fechas.
Finalmente Luis Rubiales optó por una solución que a grandes rasgos contentaba a todos. No revocó, porque no podía hacerlo por otra vía, la decisión asamblearia de 2009, respetando el informe inicial de CIHEFE y desvinculó la posible homologación de la Copa España Libre con el Campeonato de España, como bien explica en los puntos 2 y 3. Seguidamente, tras repasar las competencias federativas en la materia, puntos 5 y 6, interpretó favorablemente las condiciones de excepcionalidad que envolvieron al torneo, punto 7. En consecuencia, la decisión tomada en 2023 debe entenderse como el reconocimiento de una competición determinada, no como la recuperación del Campeonato de España de 1937, que no se disputó entonces.
La principal objeción, desde el punto de vista histórico, se encuentra en la denominación con que se oficializó la competición: Copa Presidente de la República/Copa de la España Libre. Esa denominación, sin embargo, solo aparece públicamente durante el proceso de reivindicación. La redacción del acuerdo, sin embargo, fue muy precisa porque se cita claramente el reconocimiento oficial del torneo, del resultado del partido final y del club que lo ganó, el Levante FC.
Nota del autor: Nota del autor: Sirva este artículo para felicitar a Emilio Nadal, por su perseverancia, que desde el primer momento trabajó por un reconocimiento de una competición que se desarrolló en plena Guerra Civil, con la ciudad de Valencia sufriendo ya bombardeos nocturnos, con un gobierno que daba la espalda al fútbol profesional, con prohibiciones de la Dirección General de Seguridad, con una federación prácticamente inactiva... Un trabajo de reivindicación que permite al Levante ofrecer a sus seguidores la memoria de una gesta. Ahora depende de ellos que no vuelva a pasar al olvido.
Igualmente, resulta llamativo que la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana que, sí, en la última fase se prestó a apoyar al Levante UD en su causa, previamente no hubiese promovido una investigación sistemática de sus propias actas de 1937. Cualquier documento de esa época que se hubiese aportado hubiese sido una información relevante sobre la organización y desarrollo del torneo. Sin embargo, no perdió ni un momento para apuntarse, tras el reconocimiento de oficialidad, parte del tanto.
El reconocimiento de 2023, con el nombre elegido incluido, por lo tanto, no puede confundirse con la homologación de la Copa España Libre con el Campeonato de España ni con la actual Copa del Rey. La RFEF reconoció oficialmente aquella competición y a su campeón, pero mantuvo su carácter singular y excepcional.
Notas:
1 Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, BOE núm. 252, de 20/10/2022
2 https://museo.levanteud.com/2023/04/26/reconocimiento-oficial/
3 La Correspondencia de Valencia, 13 de mayo de 1937
4 Gaceta de la República, Número 148, del 28 de mayo de 1937
5 La Correspondencia de Valencia, 13 de julio de 1937
6 El Mundo Deportivo, 18 de julio de 1937
7 La Correspondencia, 30 de julio de 1937: Campo de Mestalla - El próximo domingo reñidísimo partido entre los dos eternos rivales - Levante F.C. (campeón de la Copa España Libre), contra Valencia F.C. (subcampeón) - Por causas ajenas a la voluntad de los dos equipos locales no se pudo jugar en Valencia la final del campeonato Copa España Libre, recientemente concluido.[...] El próximo domingo, en el campo de Mestalla, volverán a enfrentarse, quizá si cabe con más brío que lo hicieron en Sarriá, por lo que la afición en general podrá disputar de una final, sino materialmente, sí moralmente...
8 Archivos de FIFA facilitado por Communications & Public Affairs Division de FIFA.
9 Circular número 2, de 29 de septiembre 1936, Federación Española de Fútbol.
10 Actas de la asamblea del 22 de julio de 1939, Real Federación Española de Fútbol.
11 Boletín Oficial del Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español, nº 14, marzo de 1989
12 Víctor Martínez Patón: Competiciones oficiales. Cuadernos de Fútbol, nº 65. 1 de mayo 2015.
13 \1
14 Julián García Candau: El Sevilla no es más campeón que el Levante. Levante-El Mercantil Valenciano, 15 de julio de 2009.
15 José del Olmo: Copa España Libre – El estado de la cuestión. Cuadernos de Fútbol, número 147, noviembre de 2022.
16 Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados, año 2007, número 922.
17 José del Olmo: Por qué la Copa de España Libre de 1937 no es un Campeonato de España. Cuadernos de Fútbol, número 1, julio de 2009.
18 Real Federación Española de Fútbol: Asamblea General del 15 de julio de 2009
19 Nadia Tronchoni: La política en el fútbol. El País, 25 de enero de 2010
20 José Manuel Alemán: El Levante y la Federación Valenciana solicitan a la RFEF el reconocimiento de la Copa de la República. Cadena Ser, 15 de noviembre de 2019.
21 Valencia Plaza, 11 de diciembre de 2019: El Levante se considera campeón de la Copa de 1937 por razones históricas y jurídicas.
22 Javi Teruel: El Senado no reconoce la Copa de la España Libre del Levante. Diario As, 5 de octubre de 2022.
23 Cayetano Ros: La Copa de la República que Rubiales se resiste a reconocer. El Confidencial, 11 de mayo de 2022
24 José del Olmo: Copa España Libre: el estado de la cuestión. Cuadernos de Fútbol, número 147, noviembre de 2022: ...la redacción de la Enmienda Número 459 a la Ley de Memoria Democrática porque de haberse aprobado se hubiese tenido que oficializar una infinidad de partidos y competiciones menores, con sus correspondientes trofeos y premios que se celebraron entre 1936 y 1939 como lo que fueron entonces. De esta manera, la Copa España Libre hubiese tenido obligatoriamente por ley el reconocimiento de haber sido… la Copa España Libre, que inapelablemente correspondería a lo que fue en verdad.