La cuna del fútbol mexicano
Francisco Coca Salinas
Cuadernos de Fútbol n.o 60 | Diciembre 2014
La cuna del fútbol mexicano
Autor: Francisco Coca Salinas
Publicación: Cuadernos de Fútbol, nº 60
Fecha: 1 de diciembre de 2014
ISSN: 1989-6379
Resumen / Abstract:
Existe actualmente una disputa entre dos ciudades al considerarse ambas, la cuna del fútbol mexicano, sin embrago, es Pachuca, la que lleva la delantera, pues es la que aporta más datos hemerográficos. La tradición nos lleva a Pachuca, donde según sus historiadores, el Pachuca Athletic Club se constituyó el 28 de noviembre de 1900, fecha que fue, sin duda alguna, inventada en cuanto al día y al mes, pues el año de 1900, como el origen del fútbol mexicano, está documentado en el Libro de Oro del Fútbol Mexicano, lo cual dio origen a esta controversia, pues en Orizaba, Veracruz aseguran que el Orizaba Athletic Club se fundó el 12 de mayo de 1889, pero nuestras investigaciones en The Mexican Herald, nos indican que los únicos clubs que existía en Pluviosilla en 1900 eran el Rio Blanco Cricket Club, el Rio Blanco Cotton Mills, Santa Gertrudis Jute Mill, Jute Factory in Orizaba y el Mexican Railroad Club of Orizaba, quienes integrarían en 1901 el Orizaba Cricket Club para participar en la Liga de Cricket a partir de este año, por lo tanto, también se inventaron la fecha.
Comencemos con Orizaba, donde las versiones que se han dado a conocer, están basadas en testimonios orales que supuestamente se han conservado en la memoria de los orizabeños, los cuales carecen de documentos y fotografías de la época y no hay periódico ni revista que testifique tales aseveraciones.
Es entonces cuando algunos cronistas se han basado en estos testimonio orales para publicar folletos, trípticos y revistas con el único interés de ganarse algunos pesos con la venta de sus publicaciones, incluso surgió la leyenda “Orizaba, Auténtica Cuna del Fútbol Mexicano” con la finalidad de obtener votos, en el caso de Fidel Kuri Grajales, quien fuera dueño del Orizaba y ahora del Veracruz, pero vayamos a lo que los cronistas defienden.
Efraín Huerta Gómez escribió: “Los primeros partidos se jugaron incluso sin porterías, micho menos con árbitro. Se dedicaban solamente a patear el cuero e imaginar el arco…”. En 1879 entra en funciones una de las primeras fábricas de la región fabril de Pluviosilla, la del El Yute, la cual tenía un pequeño campo anexo, donde se comenzó la práctica del fútbol por los trabajadores de la industria textil, cuando el escocés Duncan Macomish, forma el equipo “Fibras Duras El Yute” en 1898, pero en ese mismo año, se dice que estalla un huelga en las fábricas de la región de Pluviosilla y la mayoría de trabajadores escoceses tuvieron que emigrar, lo cual no tiene certeza, pues en 1902, los mismos escoceses formaron el Orizaba Athletic Club, además de que no existe documento que avale este hecho.
Según el profesor orizabeño Víctor Manuel Sánchez: “… los escoceses de Santa Gertrudis organizaron su equipo para enfrentarse a otros británicos que laboraban en el ferrocarril y residían en Orizaba desde 1868”. Y que: “En el año de 1892 el fútbol ya era practicado en esta ciudad por los obreros, técnicos y armadores de origen inglés, escocés e irlandés, que llegaron ese año para tomar parte en la construcción de la Fábrica Manufacturera de Yute Santa Gertrudis, inaugurada en 1894, así está escrito y así lo confirma la Historia”. Pero según consta la escritura número 465, registrada ante el notario público Agustín Portas del 25 de octubre de 1893, consta que apenas en este año, la Compañía Manufacturera de Yute Santa Gertrudis compró a la señora Guadalupe Morales, los terrenos para construir la fábrica.

Luego, el mismo profesor Víctor Manuel Sánchez asegura que: “El origen del balompié en Pluviosilla se remonta al año de 1894, cuando técnicos, armadores y trabajadores británicos de la recientemente inaugurada Fábrica de Yute Santa Gertrudis, enseñaron a jugar el fútbol a los trabajadores mexicanos de esta factoría y de otras cercanas como Cocolapan y Cerritos, lo cual motivó el surgimiento de equipos como el Austin, Corsarios, La Unión Deportiva Yute, Fibras Duras y América”. Quizás el profesor Sánchez se fue ocho años más atrás, cuando este suceso si pudo darse cuando la fiebre del fútbol llegó a Orizaba con la participación del equipó en la Liga de fútbol y la obtención del campeonato en 1903.
Sin embargo el profesor Sánchez se contradice al decir primero que fue en 1892 y después en 1894, y sin presentar ni referirse a documentos, fuentes, ni fotografías y ni fechas precisas que confirmen sus aseveraciones.
Y aún más, con el propósito de fortalecer sus argumentos, el profesor Sánchez especifica que: “En 1898 llegaron a Pluviosilla 14 escoceses entre los que se hallaba Duncan Macomish, quien formó el Orizaba Athletic Club para competir primeramente con los ingleses y escoceses que residían en Orizaba desde 1868 y habían participado en el trazo y tendido de las vías del ferrocarril, así como de la industrialización regional”. Hasta donde se sabe, la obra ferroviaria la llevaron a cabo los hermanos Manuel y Antonio Escandón, en la ruta que va de Puebla a Veracruz.
Continuando con sus hipótesis, el profesor Sánchez afirma que “El administrador de la fábrica, R.T. Hattirton, recibió la invitación de Macomish para que se integrara a la plantilla de jugadores y que no sólo aceptó con gusto, sino que además impulsó al proyecto con apoyo económico y otorgó a los jugadores las facilidades necesarias para entrenar con el equipo”, pero este hecho se presentó hasta 1902.
Según dice el médico Gustavo Peterson en su obra “Viva el Futbol”: “en los libros internos de 1898 de la fábrica Santa Gertrudis existe constancia del apoyo brindado por R.T Hattirton al equipo”, aunque aclara que “la información fue proporcionada verbalmente por alguien que vio los documentos antes de que desaparecieran o fueran quemados”. Lo cierto es que R.T. Hattirton si patrocinó al equipo, pero no jugó y quien sí lo hizo fue su hijo David Hattirton.
Hay quienes creen, como asegura Arnulfo López Gabriel, ex presidente de la Liga Orizabeña en los años sesentas del siglo XX, que: “desde el año 1896 se formaron los primeros equipos en Orizaba y se jugó el primer partido de este juego en el país sobre una de las planicies de pasto que había en Pluviosilla, como la de la fábrica de yute Santa Gertrudis, sobre la que se desplazaron caballeros británicos curiosamente ataviados, disputándose un balón con los pies, mientras el público los observaba con extrañeza desde las orillas de la cancha, y que la historia de ese partido se ha vuelto una incógnita, pero hay noticia de que fue en junio o julio de 1896, en el campo de golf de la fábrica de Santa Gertrudis”.
Arnulfo López Gabriel dice también que en 1945 sostuvo una charla con David Kedd “Míster Kid”, quien tenía entonces 50 años de edad, era hijo de un ciudadano inglés que radicó en Orizaba en la década de los noventas del Siglo XIX y le comentó que, cuando era un niño de seis años, su padre le platicó que allá por el año 1896, en los terrenos de la fábrica Santa Gertrudis, se jugó el primer partido de futbol entre trabajadores de esta factoría y del ferrocarril. Sin embargo, se trata sólo de otro testimonio oral, quizás creíble, pero sin pruebas documentales, aunque podríamos poner este año de 1896, como el más probable para el inicio del fútbol de Orizaba, pues del mismo modo, Juan Cid y Mulet se basó en los testimonios de Julio Lacaud Y Vicente Etchegaray, para escribir la parte correspondiente a los primero años del fútbol mexicano.
Continuando con las versiones orales, el médico Gustavo Peterson respalda lo anterior al decir en su libro “Viva el futbol” que: “En 1896, en los patios y pastos de la fábrica Santa Gertrudis ya jugaban al futbol los obreros y técnicos ingleses en sus horas libres, juegos no oficiales, por supuesto, de los que no existe registro oficial pero están documentados en diarios y revistas de la época como La Calandria”, es decir, en una fuente secundaria de información que no presenta en su libro ni se halla en el Archivo Municipal de Orizaba, pero nuevamente se nombra el año de 1896.
Otra versión popular más de los orizabeños es la de Horacio Fadanelli, excelente fotógrafo, buscador de imágenes y comerciante de artículos fotográficos, quien expresó que varios escoceses de los que trajeron el futbol a Orizaba emigraron a Pachuca antes de 1900, donde enseñaron a jugar a los mineros y que, por ello, en el antiguo estadio Revolución se hallaba una placa de agradecimiento por su labor.
No obstante, Fadanelli no aclara si vio personalmente la placa o se lo contaron. El caso es que dicha placa no existe, quizás porque el estadio fue remodelado luego de 1993 que el Pachuca cambió su sede al Estadio Hidalgo. Y lo extraño es que si Fadanelli vio personalmente la placa que menciona, resulta ilógico que no haya tomado una fotografía de ella, pues siempre que viaja lleva su cámara y era muy importante que lo hiciera para fundamentar su relato.
Jorge Cruz Teista también aumenta las posibilidades de un juego de fútbol en Orizaba, desde 1868 al publicar en el diario El Mundo de Orizaba, lo siguiente: “Cabe señalar que cinco años después de haber “nacido” el futbol asociación en Inglaterra (8 de diciembre de 1863), en 1868 llegaron a Orizaba los primeros contingentes de británicos para trabajar en la construcción del ferrocarril en el tramo Atoyac-Orizaba-Acultzingo. Esto da lugar a pensar que entre tales británicos hubo algunos que conocían y practicaban el futbol asociación en su patria con sus primeras 13 reglas, por lo que es posible que hayan jugado las famosas “cascaritas” en Orizaba de 1868 en adelante, probablemente en los amplios terrenos de la estación o frente a la cercana fábrica de Cocolapan, donde había un llano empastado y luego un campo de futbol que perduró hasta la penúltima década del Siglo XX.
Desafortunadamente en esa época no había crónica deportiva en Orizaba , pero existen copias de una pintura panorámica de la ciudad de 1867, un grabado de la portada de la revista “El Ferrocarril” de 1868, dos fotografías de la estación vieja de 1867, y unas fotografías de Cocolapan de 1870 y 1872, tomadas desde un globo, en donde se aprecian los terrenos y el llano empastado referidos, que eran propicios para jugar al futbol entre 1868 y 1889, lapso durante el cual, se terminó la ruta del Ferrocarril Mexicano (1873) y se construyeron las fábricas de textiles de San Lorenzo (1881), Cerritos (1882) y CIDOSA (1889)”. Dentro de este mismo marco, aunque puede suponerse que es posible que la realización de una “cascarita” de futbol o un juego formal, con las 13 reglas, pudieran haberse efectuado por primera vez en territorio mexicano (después de 1863) en Real del Monte, Pachuca, Xalapa, Córdoba, Puebla o la ciudad de México, lo más lógico y probabilístico es que haya sido en el puerto de Veracruz u Orizaba”.
Es comprensible la insistencia Jorge Cruz Teista en cuanto a haberse jugado el fútbol con las trece reglas, tampoco es probable pues en el primer juego realizado en la ciudad de México, The Mexican Herald, nos dice: “…and the first football game under Association rules was played yesterday”, en su nota del 03 de junio de 1901. Y pues nuevamente se menciona a los británicos como constructores del ferrocarril, sin investigar exactamente quienes tenían la concesión. Además, de que las pinturas y fotos aéreas de cualquier ciudad de México, no indica que por observarse terrenos propicios para trazar una cancha, así debió ser. He leído las propuestas de Cruz Teista y visto sus videos, en los que solo aporta ideas vagas sin fundamento. Conclusión Orizaba no es la Cuna del Fútbol Mexicano.
En Real del Monte aseguran algunos historiadores que los trabajadores de ese poblado minero jugaron en 1858 el primer partido de fútbol en la explanada de la Hacienda de Dolores e incluso ahí hay una placa que dice: “El lugar donde se jugó el primer partido de fútbol en México”. Es entonces cuando se puede deducir lo que el cronista Efraín Huerta Gómez afirma de que entonces se jugaba sin portería y mucho menos con árbitros, dedicándose solamente a patear el balón e imaginar la meta, pues no existían reglas aún y cuando éstas se fueron ideando, poco a poco iban llegando de manera oral, pues el primer reglamento editado llegó a México en 1899.
Por otro lado, Juan Moreno Luna, presidente de la Asociación Civil Galería del Monumento al Fútbol, tiene en propiedad un antiguo, rústico e improvisado balón conformado por dos toscas mitades de cuero redondo y hueco, empalmado y asegurando la unión de sus orillas superpuestas con una tira de cuero entrelazado a todo lo largo de su circunferencia, aunque no se sabe con qué se rellenaba, y que fue hallado en un tapanco de una bodega de la mina de Dolores en una caja de explosivos que tenía impresa el nombre de la Compañía Hercules Powder y que también contenía documentos fechados con el año de 1841.
Es por ello que Juan Moreno Luna afirma que, en 1841 o años antes, en Real del Monte ya había personas británicas que acostumbraban jugar “cascaritas” pateando un balón de cuero. El hecho de que el balón haya sido encontrado en una caja con documentos fechados en el año de 1841, no indican que el fútbol se haya comenzado a practicar por esas fechas, además de que la Hercules Powder Company se formó en 1882 en Delaware, Estados Unidos y se dedicaba a la fabricación de pólvora y municiones. Por lo tanto, esta versión no tiene coherencia ni fundamento.
Además, Juan Moreno Luna se ha atrevido a decir que, desde la llegada a México de los ingleses en 1824, se comenzó a practicar el fútbol en Real del Monte, lo cual es completamente absurdo por el proceso histórico que apenas comenzaba a desarrollar el fútbol en el Reino Unido.
La controversia entre Real del Monte y Pachuca se dio debido a que Juan Cid y Mulet en su libro de Oro del Fútbol Mexicano nos dice en el Preámbulo: “Técnicos y mineros ingleses del grupo de la Cía. Real del Monte de Pachuca, en la capital del Estado de Hidalgo, fueron quienes allá por el año 1900, formaron el primer equipo de Fútbol Soccer de la República Mexicana”. Primero, el error que llevó a los Orizabeños quererse adueñar de un nombramiento que no les corresponde, el año de 1900, si Juan Cid y Mulet hubiera sabido que en la Hemeroteca Nacional se escondían datos valiosísimos, no hubiera existido jamás esta controversia.
En seguida, la confusión que hace pensar a los Realmontenses que tienen ese derecho, es clara la mención de “Cía. Real del Monte DE PACHUCA, en la capital del Estado de Hidalgo” y es que las minas están en Real del Monte, pero como me lo mencionó Daniel Zárate Ramírez, los inversionistas, los técnicos y los mineros ingleses, residían en Pachuca; los más destacados inversionistas pertenecían a la familia Rule, apellido muy ligado al equipo de fútbol e incluso, la Presidencia Municipal, ahora se ubica en la Casa Rule, la cual fue construida en 1896 por Francis Rule, primer presidente del Pachuca Athletic Club. Además, The Mexican Herald sobre nombra al Pachuca Athletic Club como “Los Magnates Mineros”, es decir, el equipo estaba conformado en su mayoría, por miembros prominentes, sus hijos y familiares de los inversionistas mineros.
Es entonces cuando podemos presentar las pruebas debidamente documentadas de que Pachuca es la Cuna del Fútbol Mexicano, mediante las notas publicadas en los diarios The Two Republics y The Mexican Herald, además del periódico semanal El Minero de Pachuca, y cuya nota, no se trata precisamente de una narración deportiva, sino de una nota policiaca del juzgado de paz, por una riña que se suscitó en un juego celebrado el 12 de mayo de 1889:
“El pasado 12 de mayo fueron remitidos a este juzgado de la ciudad de Pachuca los jugadores de balón-pie, que escenificaron tremenda reyerta al finalizar el juego que sostuvieron los equipos de la mina El Rosario, propiedad del Sr. Richard Rule y el de la mina La Joya del vecino Real del Monte, al suspenderse el juego que ganaban los de Rosario por siete anotaciones contra cuatro.
Los hechos se verificaron en el campo deportivo de la plaza del hipódromo del ferrocarril de esta ciudad donde los Realmontenses, inconformes con una penalización del juez de juego, acometieron contra sus adversarios, provocando serias lesiones a los ciudadanos ingleses William Bennets y Robert Staples. A este juzgado fueron remitidos catorce personas como coadjutores en dichas falta.”
Este recorte me lo proporcionó Daniel Zárate Ramírez, pero también estuvo en manos del profesor Enciso Vargas, entonces cronista de Real del Monte, quien decía contar con documentos del año de 1889 y que avalaba que el futbol ya se jugaba en Pachuca en la segunda mitad del siglo XIX, pero nunca lo dio a conocer y emigró a la ciudad de Puebla donde falleció. Aunque este documento también perteneció a Juan Manuel Menes Llaguno, En el mismo recorte se puede apreciar la fecha 7 de mayo de 1889. Quizás la primera prueba de que en la Región Minera de Real del Monte y Pachuca, el fútbol ya era practicado entre equipos formalmente organizados, por lo menos a partir de esta fecha y no podemos quitar el dedo del renglón de que pudo ser unos años antes. Pero
La siguiente nota aparece editada en The Two Republics el 08 de noviembre de 1892, la cual menciona una práctica de fútbol celebrada el 1º. de noviembre del mismo año, dentro del Picnic Anual del Club de Beneficencia, la cual, traducido al español nos indica lo siguiente:

“Asuntos de Pachuca.
Picnic Anual del Club de Beneficencia.
Pachuca 02 de noviembre.
Al Editor de The Two Republics.
Anhelo su indulgencia para insertar un breve relato en el espacio de su valioso papel sobre el Picnic Anual del Club de Beneficencia, que tuvo lugar ayer. Un tren especial se concertó para salir a las 8. A.M., una gran concurrencia de damas, caballeros y niños ataviados con sus ropas de vacaciones, reunidas en la Sucursal Pachuca del Ferrocarril Mexicano, en la hora mencionada con anterioridad. Me impresionó que todos ya hubieran tomado su respectivo asiento en el momento que sonó alegremente el silbato del tren de vapor, que salió hacia las áreas de picnic. Transcurridos quince minutos, otro silbido nos informó que habíamos llegado a la estación de San José. Aquí descendimos y después de un alegre paseo de 20 minutos, llegamos al campo preparado por el capitán Frank Rule, con la finalidad detener una animada jornada.
La primera parte del programa fue una práctica de fútbol, que dieron los jóvenes atletas de la colonia británica. Se eligió cancha y el juego comenzó, pero después de haber mostrado su destreza y táctica durante 15 minutos, los jugadores disfrutaron de un merecido descanso al convocarse el fin del primer tiempo. Después de un corto transcurso de tiempo, el juego se reanudó con vigor renovado y duró un cuarto de hora. La manera en que los miembros de la colonia antes mencionada jugaron, mostró que no han perdido nada de la vieja habilidad y vigor, y en caso de jugar contra el equipo mexicano, éste último tendrá que trabajar duro para derrotar al equipo. Sobre todo se mostraron cualidades los señores Rule, Abraham, Ludlow, Rabling y Rogers.
Mientras que el juego estaba en su apogeo las damas estaban muy ocupadas en la colocación de la tela en las mesas bajo las sombras de hoja perenne que se prepararon para el picnic con admirable previsión de la Comisión de la Sociedad de Mejoras a la que justamente debemos gratitudes. Se anunció el buen Te y entonces a todos nos condujeron a participar de las muchas prendas delicadas proporcionadas por las damas. Después de la mala plena justicia de la que se ha hecho difusión, los grupos pueden ser vistos paseando por los bellos terrenos de la "Hacienda de Campo".
A las 12 en punto la "barbacoa" fue sacada de las ollas y colocada humeante sobre las mesas, y no hace falta indicar que las damas, caballeros y niños prestaron buena cuenta de ello.
Después de esto, al final fue llamado uno de los mejores representantes de la colonia antes mencionada, el Sr. Richard Stephens, que en términos elocuentes expuso la gratitud que todos deben al Sr. Frank Rule, El director de la Compañía de Santa Gertrudis y Negociación de Maravillas, por su amabilidad al invitar a la sociedad a pasar el día en sus tierras, y terminó proponiendo un voto de agradecimiento a este último caballero. Esto fue respondido por toda la asamblea con inmensos vítores. Después de esto, estuvo en cierta medida animado el Sr. H.E. Mewlon, quien en pocas y apropiadas palabras secundó la propuesta que fue aprobada por unanimidad y en medio de un bárbaro entusiasmo.
Al finalizar este caballero, varios fueron llamados a cantar, lo que hicieron con tanto éxito como para merecer a fondo el aplauso que les fue dado.
A las 4 de la tarde, llegó la hora de partir, marchamos retrocediendo nuestros pasos a la estación de San José y como el tren entró lentamente, la conclusión universal se llegó a los que habíamos pasado un día muy agradable.
H.E. Mewlom”.
Como se habrá observado, la práctica se llevó a cabo con la finalidad de que el equipo quedara en forma para enfrentar a un equipo formado por mexicanos, aunque bien, probablemente podría tratarse de un equipo de hijos de residentes británicos nacidos en México, pues no hay que olvidar que la oleada de inmigrantes del Reino Unido de la Gran Bretaña comenzó en 1824, y muy difícilmente podría tratarse de mexicanos como tal. Desafortunadamente no se sabe si se llevó a cabo el encuentro y de ser así, ninguno de los contendientes u observadores envió nota alguna.
En el mismo año (1892), se publica el 12 de diciembre, en el diario de The Two Republics una nota donde se menciona la existencia del Pachuca Football Club y la cual, traducida al español dice lo siguiente:
“Pachuca Football Club.
Pachuca. Nov. 30.
Al Editor de The Two Republics:
Una reunión breve se realizó con el objeto de reorganizar este club que últimamente ha degenerado en una medida considerable. Esto debe atribuirse a la falta de energía de ciertos miembros de la asociación antes mencionada. En particular, podemos hacer referencia a ciertos jugadores de fútbol denominados que viven en las montañas y que son tan egoístas como para imaginar que sin sus poderosos esfuerzos, que el club no podría expirar. Dejémoslos que se deleiten en el lujo de sus presunciones de inactividad. Si no son demasiado tercos para tomar recomendaciones, yo les aconsejo que lo mostrado por sus esfuerzos, son dignos de ser admitidos en este club y tener en cuenta el dicho de que grandes conversadores son generalmente pequeños hacedores”.
Esta nota nos menciona una reunión que tuvieron miembros del Pachuca Football Club, para estudiar la manera de que el mismo continúe en pie debido a que ciertos miembros que viven de las montañas (quizás del Real del Monte), habían dejado de participar, invitándolos a regresar al seno del club. ¿No será quizás que el Pachuca Football Club, era un organismo que agrupaba a los equipos formados en las minas y haciendas de beneficio y no un equipo de fútbol en sí? Y que por lo tanto, desde la década de los 80’ del Siglo XIX, ¿organizaba torneos entre equipos? Por lo menos desde el año de 1889, en que se menciona la nota de El Reconstructor. Entonces, ¿Que pelean otras entidades para adjudicarse la Cuna del Futbol Mexicano?
No fue sino hasta 1895, en que los miembros del recién formado Pachuca Athletic Club envían nuevamente una nota a The Two Republics, la cual salió editada el 04 de octubre y que menciona la fundación de este club el 28 de septiembre de 1895. La nota habla de diversos temas, y del cual solo se sustrajo el asunto que nos concierne y que traducido nos indica los siguiente.
“Notas de Pachuca.
Pachuca, Oct. 3.
AL Editor de The Two Republics.
El Pachuca Athletic Club celebró una reunión muy exitosa el sábado pasado, cuando fueron elegidos los siguientes miembros. Presidente, Capt. Francis Rule; Vicepresidentes, Señores James Jory Sr., James Bennets y el capitán W.M. Rule; Tesorero, el Sr. F. H. Rule; Secretario, el Sr. Vivian. Acerca de los sesenta que ya se han convertido en miembros, una gran suma de (dinero) se ha recabado para pagar (todos) los gastos (sumarios). Con este poder (que) tienen los chicos de Pachuca deben ser (expertos en practicar) cualquier deporte, arte o juego –exceptuando el cricket-. Es una nota característica digna de todas las sociedades, que han surgido a la existencia en la Colonia Inglesa que comienza bien esperando que el ferrocarril se termine en un tiempo récord: Es que esta espera, sin embargo da salubridad al ojo ennegrecido que intente romper con la institución que da el ejemplo al resto de las sociedades de Pachuca, que con extinciones o patadas, que muchos han sufrido a través de permitir que existan celos mezquinos, donde la armonía debe haber sido la peor discordia”…
La misma nota la editó el recién formado diario The Mexican Herald, la cual es más explícita en cuanto a la fundación del Pachuca Athletic Club y que traducido nos menciona lo siguiente:
“PACHUCA ATHLETIC CLUB.
La reunión fue un gran éxito en todos los aspectos, siendo la principal dificultad, la cuestión de adquirir una adecuada porción de terreno, que hasta ahora estaba imposibilitado desde que se formaron estos clubs, esto fue resuelto por el director de La luz, quien muy generosamente ofreció un gran campo que está en su posesión, para el uso del club, de forma gratuita, con la condición de no jugar los domingos, pues no está permitido; que el terreno deberá ser regresado a la hacienda si ellos lo necesitan en cualquier momento; pero La Luz tiene ya tales terrenos espaciosos que muy probablemente ocupen los ahora miembros existentes quienes tomarían su último largo descanso en Real del Monte o algún otro lugar de reposo, mucho antes de que la dirección tuviera la necesidad de solicitarle el retorno del préstamo.
Los siguientes dirigentes fueron electos: Cap. Frank Rule, Presidente; W. Rule, J. Bennets y J. Jury, Vicepresidentes; F. Rule, Tesorero; Godfrey Vivian, Secretario; Comité Administrativo: J. Harris, J. Rule, R. Robling, R. Moushead, C. Robling, Edg. Robling.
Alrededor de 50 miembros tuvieron que pagar su suscripción. Los miembros estarán preparados para recibir el reto por Fútbol, Cricket y Tenis, por cualquier equipo, que quizá sean dentro de conveniente distancia. Toda comunicación deberá ser domiciliada al Secretario Godfrey Vivian, Apartado No. 38, Pachuca.”
Es por lo tanto, y sin duda alguna, el 28 de septiembre de 1895, la fecha de fundación del Pachuca Athletic Club, por lo que hay que tomar en cuenta que sin precisar el tiempo y sin tener pruebas, en la región Minera de Real del Monte y Pachuca, ya se jugaba con anterioridad este deporte, pues uno de los clubs que dieron origen a esta nueva asociación, fue el Pachuca Football Club. Según Juan Moreno Luna, esta cancha de la hacienda La Luz también era conocida como “Agua Bendita” trazada por los ingleses con medidas y señalamientos reglamentarios, es decir, con el ancho y largo requeridos, con las líneas que demarcan las áreas “chica” y “grande”, el “corner” o tiro de esquina, la mitad del campo y el círculo central, así como el punto central de inicio y reinicio del juego, el punto de ejecución del penalti y porterías de madera.

En conclusión, es Pachuca, la Cuna del Fútbol Mexicano. Aunque desde mi punto de vista, Real del Monte debería sentir orgullo debido a su cercanía con la Bella Airosa, a que fueron tomados en cuenta para que en las minas de la región se formaran equipos de fútbol y compitieran con los equipos de Pachuca, y porque se trata de una localidad que pertenece a la misma entidad, además el 6 de noviembre de 2014, el Congreso del Estado reconoció y aprobó la iniciativa de decreto constitucional que presentó el diputado por el distrito 17, con cabecera en Jacala, Javier Amador de la Fuente, para que Pachuca fuera reconocido como Cuna del Futbol Mexicano, Patrimonio Cultural Inmaterial.
Además, en el año de 1893, se funda en la Angelópolis el Puebla Athletic Club, cuyo campo se inaugura el 16 de julio de 1893, según consta la nota que el diario The Two Republics editó el 19 de julio del mismo año. Y que traducido al español dice lo siguiente:

“PUEBLA ATHLETIC CLUB.
Los Campos fueron inaugurados el domingo.
El Puebla Athletic Club, organizado desde hace varios meses, abrió sus campos el domingo pasado por la tarde.
Los campos estaban en buen estado y la tribuna fue ocupada por 1,500 personas. Había tantos más en el campo.
La atracción principal fue una serie de carreras de bicicletas y otros juegos. Estos últimos no se realizaron debido a la lluvia.
CARRERAS DE BICICLETAS.
Las carreras de bicicletas de 20 kilómetros fue ganada por Mariano Flores Cirat; Carlos Sriber, segundo.
Durante los tres kilómetros y el Campeonato de la República de México: René Sarre, primero; Gastón Schiffman, 2º.
Para el Campeonato de Puebla, a 5 kilómetros: William Rabling, primero; Amado Alarcón, 2º, Dionisio de la maza, 3º.
Durante los 10 kilómetros, el Campeonato de la República de México: Primero, René Sarre; 2º. Gastón Schiffman; 3º. Carlos Sriber.

Para los 3 Kilómetros “Handicap”, para los ciclistas que entraron a las carreras anteriores: Primero, Miguel Grab; 2º. William Rabling; 3º. Carlos Sriber.
“Consolación” carrera de 2 kilómetros para los ciclistas que habían entrado, pero no habían ganado ninguna de las carreras anteriores: Primero, Daga.
Los Señores William Turnbull y William J. Poter, del Banco de Londres en Puebla son merecedores de un gran reconocimiento por la forma magistral en que han logrado la construcción de los campos.
En el cierre de la temporada de lluvias los terrenos, que cuestan $ 100,000, se abrirán formalmente cuando la Ciudad de México y Pachuca serán desafiados a partidos de béisbol, fútbol y cricket. El equipo de béisbol ya está siendo organizado por los empleados del Ferrocarril Interoceánico y del Ferrocarril del Sur.”
Esta construcción se ubicó en la esquina de la avenida 11 poniente y de la calle 11 sur, del Barrio de Santiago, donde se había comenzado en 1849, la construcción de un edificio para una estación de la Compañía Carbonífera, proyectándose también, sin llevarse a cabo, una línea férrea con destino a Huajuapan de León, Oaxaca, para explotar los yacimientos de carbón de Tezoatlán; al quedar inconclusa la construcción, se hizo en estos terrenos, el velódromo, el cual abarcaba un terreno que llegaba hasta la avenida 17 poniente y la calle 13 sur; allí se instaló el primer tren de vapor para infantes y los primeros aparatos recreativos; fue el Tívoli de la Angelópolis. Miembros prominentes del Campo del Velódromo fueron el General Joaquín Colombres, Luis Amieva, Tomás Furlong y Francisco Velazco.
Pero eso no es todo, el investigador en materia de beisbol, César González Gómez, indica que en Yucatán, el gran investigador yucateco Carlos R. Castillo Barrio, quien rescató la gran mayoría de notas deportivas en los diarios peninsulares del siglo XIX y publicó dos tomos en 2006 sobre beisbol pero donde hay algunas cosas interesantes de otros deportes. Por ejemplo, el 11 de junio de 1892, se fundó el Sporting Club en Mérida "que se dedicará a organizar ejercicios gimnásticos, juegos de pelota como el baseball, el football, hurling (un deporte que no prosperó en México) y otros al aire libre", según la nota del día. Y en agosto, se informa que ese club "avisa que todos los días por la tarde habrá juegos de baseball, lawn tennis, football, etc., en la plaza de Itzimná".
Es decir, en Yucatán, también ya se jugaba al fútbol antes que en Orizaba, por lo que definitivamente Pluviosilla, no tiene más que discutir al respecto. Aunque al Orizaba Athletic Club le corresponde el honor del ser el Primer Campeón del Fútbol Mexicano.
Finalmente hay quien se ha atrevido a escribir que la Ciudad de México es la verdadera Cuna del Fútbol Mexicano, pero no existe constancia de tal hecho en los diarios de la época hasta 1901.
REFERENCIAS:
Las Versiones Populares de Orizaba 1 y 2. Jorge Cruz Teista. El Mundo de Orizaba.
Las Versiones Escocesas de Orizaba. Jorge Cruz Teista. El Mundo de Orizaba.
Las Posibilidades Histórico-Lógicas de Orizaba. Jorge Cruz Teista. El Mundo de Orizaba.
¡Bolita Por Favor! Quo Historia de México. José Luis Tapia.
Noticias del Juzgado de Paz. El Minero de Pachuca. Mayo de 1889. Proporcionado por Daniel Zárate Ramírez.
Pachuca Points. The Two Republics, 08 de noviembre de 1892. Fondo Hemeroteca Nacional. Proporcionado por Cesar González Gómez.
Pachuca Football Club. The Two Republics, 12 de diciembre de 1892. Fondo Hemeroteca Nacional. Proporcionado por Cesar González Gómez.
Pachuca Notes. The Two Republics, 04 de octubre de 1895. Fondo Hemeroteca Nacional. Proporcionado por Cesar González Gómez.
Pachuca Athletic Club. 06 de octubre de 1895. The Mexican Herald. Fondo Hemeroteca Nacional.
Sporting Club en Mérida. Carlos R. Castillo Barrio. Proporcionado por César González Gómez.
Puebla Athletic Club. The Two Republics, 19 de julio de 1893. Fondo Hemeroteca Nacional. Proporcionado por César González Gómez.
REFERENCIAS FOTOGRÁFICAS:
Plaza Central de Real del Monte en 1900. Hasta Donde La Vista Lo Permita. Blog.
Fábrica de Yute en Orizaba. Orizaba Cuna del Fútbol. Tríptico Municipal.
Plaza central de Orizaba en 1900. The South American Series, Martin Hume.
Duncan Macomish. C.P.
R.T. Hattirton. C.P:
Hacienda de Beneficio de Dolores hacia 1900. ADABI México.
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